Carta... a ese hombre

Ese hombre que en aquéllas madrugadas te despertaba a besos... ese hombre que al calor de tu piel te envolvía en dulces embelesos hoy le escribo una carta... y entre prosa y verso le dedico mis letras empeñando en ellas mi corazón que hoy le extraña... que hoy le añora... que hoy le piensa a cada instante y con tan solo mirar el cielo azul mi mente evoca su ser... con tan solo escuchar el trinar de un ave me recuerda su voz... primavera extinta que se quedó prendida de su silueta... de su amor de sus besos y locuras... ese hombre me hacía reír y por Dios que cómo extraño sus palabras que me impregnaban toda de dulzura y de tierno sentir que me hacía volcarme en un mar de locura y de dulces aventuras... su mirada a través del monitor la imagina bella, oculta en una melancolía al evocar el ayer de su vida.... ese hombre le ha amado con el alma mía...

Y le escribí mil versos y le inventé unas prosas... ¡cuánto amaba las alas de mis mariposas!... le escribí la canción más bonita del mundo... con las palabras rebuscadas en donde le decía lo hermoso de mi sentir... la enorme admiración y amor que le tenía... pero esa canción la dejé que se perdiera en la brisa de un mar lejano... y los restos de esa hoja de papel se disolvió entre las aguas de ese mar.... y supe que nunca más volvería a adentrarme en esas notas de canciones... porque eso no era para mí... lo mío era amarte hasta el cansancio... lo mío era amarte con locura... lo mío era mirarte cada atardecer y sonreír contigo...
Ese hombre a quien le dedico esta carta... lleva en su interior el alma de niño... la sonrisa temprana de todas mis mañanas... la voz del jilguero y cuando dice te quiero... el ave enmudece y las olas se detienen... porque su ternura te atrapa los sentidos.... a ese hombre... ¡lástima que ya no sea mío!...
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