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viernes, 4 de abril de 2014

LA FELICIDAD

Cuántas Veces te has preguntado ¿Qué es la felicidad? Quizás incontables veces, más cuando sientes que la melancolía se aposenta en tu alma… más cuando los problemas te abruman… y te sumerges en ese rictus de tristeza, de desesperanza y de soledad sin saber que puede ser solo un momento… que sólo puede ser pasajero ese sentimiento que llevas dentro de ti… ¡Levántate! No dejes que nada te abrume, que nada entorpezca ese hermoso despertar a un nuevo día, no lleves tus problemas a la cama… no dejes que los pensamientos te produzcan insomnio… al contrario, tómate tu tiempo para ordenar tus sentimientos, tus problemas… si la vida en sí es difícil no la compliques más con todo lo que te suceda… déjate llevar por el autocontrol, sabemos que hay días en los cuales las necesidades son muchas… entonces, te das cuenta que no eres feliz… piensas y sientes que la felicidad  no existe… pero ¿Sabes? con tan sólo extender las manos puedes palpar la felicidad, con tan sólo cerrar los ojos puedes sentir la felicidad… está ahí a tu lado… en ese tazón de cereal que le das a tus niños para desayunar, en la sonrisa de tus hijos, en el trino de ese pajarillo que se posa en tu ventana, en la inmensa bendición que nos da papá Dios cuando deja que la brisa refresque tu faz… en la mano amiga que se extiende y te da esa fortaleza que necesitas… en aquélla estrella refulgente de tus noches de soledad… ¡Ahí está la felicidad! No dejes que el estrés de la vida corte tus aspiraciones y te haga encerrarte en ti misma… no dejes que los problemas te impidan sentir la felicidad… ¡Sonríe!... sonríe siempre, la vida es efímera, así que aprovecha cada instante de tu vida… nútrete de amor… ¡Dá amor! Quizás no tengas un peso en el bolsillo, pero tienes esa sonrisa en los labios y esa fortaleza para solventar las carencias de la vida… Disfruta la maravilla de vivir, de respirar… ¡Es hora de darle gracias a Dios por un día más!

jueves, 3 de abril de 2014

NO TE RINDAS MUJER

Hoy me siento plena, hoy quiero darle al mundo una sonrisa, atrás dejo los daños que me han lastimado, las lágrimas, los desacuerdos… he decidido que hoy brilla más el sol y con ello mi esperanza de ser cada día más fuerte… me conformo con saber que he despertado a un día más… que todo lo que me sentir mal se pierda con el viento… yo sólo soy una mujer que busca sentirse viva, tranquila… que busca amarse por sobre todas las cosas y con ello sentirse plena… ¡Nada de pesares!... Si en algún momento sientes la necesidad de llorar… no importa, deja que se deslicen esas lágrimas por tus mejillas, el llanto aligera el alma y la llena de paz… no te dejes llevar por el momento… y recuerda que aun cuando el corazón te diga “si”, primero que el pensamiento esté en tu mente y las decisiones salgan de ahí mismo… cuando anteponemos el corazón ante alguna situación no coordinamos bien las ideas… no coordinamos bien los resultados… recuerda que es tu futuro el que pones en juego… cada ser es distinto… cada corazón es distinto, siente diferente… el mañana es incierto, por eso el hoy es tan importante en tu vida… cada paso que des y cada palabra que salga de tus labios tienen que ser precisas… eleva la mirada, deja que el orgullo te haga caminar erguida y sobre todo… ten presente que nadie tiene el derecho de hacerte llorar… nadie tiene el derecho de hacerte sentir menos porque toda tú eres una reina… ¡levanta la mirada mujer!... que tiemble el mundo porque una mezcla de mariposa y leona ha nacido… eres única… eres mujer…

miércoles, 2 de abril de 2014

BAJO LA SOMBRA DEL AYER


Hoy...


Como tantos días sin futuro, llegan las noches, ésas impregnadas de soledad, donde habita solamente la nostalgia de querer atrapar una estrella y envolverse en su luz. Tener unas alas, volar libre de sentimientos, de recuerdos, de dudas y no sentir esperanzas. Volar al infinito manto tisù, mirar de cerca las estrellas y bajar en picada rauda y veloz a la tierra, sentarse en esa roca azul, mirar entre la noche oscura el leve titilar de las luciérnagas, sentir el fresco del viento, desde lejos contemplar sobre aquél cerro aquél árbol viejo que da sombra, aquél árbol en donde solía sentarme a meditar, ¿recuerdas?, ahí te escribía mil versos, mis sueños, mis anhelos e ilusiones que se volvieron humo. Quise tener suficiente fuerza para alcanzar el cielo, quise sentir en mi piel las nubes, ahora aquí, sentada, pienso mucho, medito en cada paso que he dado, en cómo mi corazón fue abriéndose a una nueva ilusión, cómo fue cayendo la coraza que me protegía de todo. Vivo y viví obsesionada con sentir la suavidad del beso anhelado, de la piel, del amor, que se quedó prendido en la solapa del ayer, más adulta que nunca, con esa fuerza palpable que da la experiencia y la madurez. Sentí que bajó del cielo un ángel que cobijó mis dudas y anhelos, sentí la maravillosa experiencia que da el saber que en algún momento mi corazón volvería a sentir ese latir desmesurado al verle llegar. Y no llegó, se quedó a medio camino, sintió temor y volvió sus pasos al ayer. No dejó que le envolviera en mis brazos, que le diera todo lo que soy y tengo. Ahora, contemplando cómo la luz de un nuevo dìa envuelve mi piel, camino lentamente con la carga sobre los hombros y me siento bajo la sombra del árbol del olvido, deshojo uno a uno el libro que guardaba mis secretos y los tiro al viento sin volver a posar mis ojos en esas letras que mudas quedaron, sin una lágrima en mis ojos, sin pensar, sin sentir para no llorar nunca más, parto en dos el lápiz que dibujaba en letras día a día tu silueta, tus besos, tus caricias y cerrando los ojos, cansada de vivir en este hoy, me sumerjo en el sueño que me da paz, que me da confianza y me pierdo en el espacio del tiempo en un adiós, en un nunca más... Sólo así se sobrevive a los sentimientos que duelen, que lastiman y que callan por temor o cobardía... sólo así quebrando en dos mis ilusiones y para acabar me quito esas alas que un día me protegieron y las cuelgo de la rama más alta para no alcanzarla nunca mas y duermo... sí... tan solo duermo para no pensar en ese ayer... nunca más.