Deja caer suavemente la mirada…
las mejillas arreboladas van contrastando con el frío del cristal… ¡Está
pensando en él!... y el recuerdo de sus besos perduran… y se enmudece el
ambiente… y se tiñe de colores la noche… y dulces emociones enarbolan la
bandera del amor… del confín… de la placidez de su vida que hoy se le antoja
tan vacía… tan sola… mientras el rojo carmesí de sus labios arrugados por los
años dejan percibir el temblor de su soledad… en la agonía de la espera
constante de aquél que un día le prometiera despertar cada día entre sus
sábanas de seda… frías por la ausencia y frías por la soledad de una sola piel
encorvada por la melancolía… ¡como la novia del mar!... mientras sus ojitos
envueltos en ternura entrecerrados por el ayer muestran ese destello que nace
de su alma… un suspiro se escapa de su pecho y lentamente cual gotas cuajadas
de rocío se humedece la mirada…
¡ya no tiene dolor!... ¡ya no tiene
esperanza!... ya el amor se le escapó por la ventana y la dejó como ese mar en
calma tan plácida y lejana como sus mismos pensamientos… como si la soledad
pesara… como si nunca hubiera nacido para el amor… y su corazón cubierto de
parches solo late acompasado… solo late por el simple hecho de existir…
melancolía total… ¡quizás la lluvia la llena de melancolía y añoranzas!... quizás
la lluvia le trae el recuerdo de aquéllos momentos en donde era feliz… está
lloviendo afuera… y está lloviendo dentro de su ser… ella… quien, cual nítida
estrella un día fue luz… un día fue amor… élla, la que viajó al universo con
sus alas de mariposa hoy… hoy siente que poco a poco va dejando el polvo de la
vida y se estanca en la plenitud… y su otoño se vuelve seco… y su otoño se
vuelve oscuridad… deja caer suavemente la mirada ya no hay arrebol en su mirada…
ya no hay anhelos… ya no hay sueños… solamente la lluvia y el tic tac del reloj
le acompañan en su silencio y soledad… ella… la mujer que supo amar…jueves, 11 de junio de 2015
sábado, 6 de junio de 2015
De Norte a Sur...
Y como suave ola me dejé llevar por el vaivén del mar… meciendo mis sentidos, haciendo mío todo ese caudal de amor que llevo dentro de mi ser… la pesadilla de la soledad enaltece mis noches y las hace frías… aquélla lejana nube en donde viajaba a través del universo y me llenaba de sueños que hoy se me antojan utopías del ayer… soledad que me lleva a cerrar los ojos y perderme en cada uno de mis anhelos cobijados por la luz de la luna… triste y solitaria… con esos rayos que cual sonrisa bajan hasta la cornisa de mi ventana y me dejan sumida en la disyuntiva de no saber para donde girar mi vida… soy suave luz… parca ilusión de no tener un amor… una sonrisa y una mano que me estremezca en el otoño de mi vida… y me encierro en la caracola y espero a orillas del mar que unas manos la peguen al oído y me llenen de susurros plenos de amor y de ansias… aquélla noche de plenilunio me dejó ciega de besos… me dejó como la canción en lontananza que sabe la nota perfecta del ayer… del beso oculto… del amor… de la soledad que me abraza y adormece mis sentidos envuelta en la calidez de mis sábanas blancas que esperan la silueta que abraza y recorre de norte a sur la geografía de mi piel… de norte a sur….
lunes, 18 de mayo de 2015
Carta... Ella y él
Y secó con su aliento las
lágrimas que suavemente se deslizaban en sus mejillas… eran cual suave
manantial…como fluye el río en la montaña… como crisálida con las alas abiertas
al viento… como nube de terciopelo que da forma y se deshace con la brisa del
mar… y lloró hasta agotar las lágrimas… y sus gemidos de dolor se incrustaron
en las estrellas… no estaba sola… pero sí su corazón roto… pero sí su alma que
añoraba… y se fue quedando dormida, en esa lasitud que lastima… que enreda… que
atrapa en los recuerdos… ¡El quería verla sonreír!... Y se adhería a su
tristeza… y tomaba un poca de la brisa del mar y le refrescaba su piel…
susurraba un te amo en las caracolas y le incitaba a escuchar… ¡Pero nada le
hacía sonreír!... sola, con el rostro sumergido en la melancolía vio pasar los días envuelta en la añoranza y con la
certeza de nunca más volver a amar… y él… a su lado, esperaba un día perderse
en esa suave luz de sus ojitos bellos… cansados de tanto llorar… a la espera de un día verla llena de felicidad... Y se sumaron
los días y los recuerdos fueron menos… y pasaron los meses y de nuevo el brillo
de sus ojos opacó la luz de las estrellas... se envolvió en un suave suspiro y retomó fuerzas y entereza de aquél que a su lado permanece
quieto en espera del olvido… y tomó sus manos y se volvió sonrisa cantarina… y
salió el sol en su mirar… y se puso un parche en el corazón… él… a su lado
sonríe… y de la mano inician un nuevo caminar…miércoles, 13 de mayo de 2015
Son... ¿Heridas?...
Dentro de los altibajos de la
vida hemos sufrido, llorado… ¡También reído!... y de la misma manera nos
levantamos y continuamos nuestro camino… ¡Esa es la actitud correcta!...
Cuantas veces en esas noches de insomnio llegan a nuestra mente los recuerdos
del ayer… del amor perdido… te preguntas el porqué de las cosas… te preguntas
en qué fallaste… pero finalmente sonríes y piensas que a veces vale la pena el
iniciar de nuevo… te das ese tiempo que necesitas para poner en orden tus ideas…
tus sentimientos… tus metas… esas metas que un día te trazaste y que dejaste
tiradas en el camino por seguir otro sendero… y no es que hagas de menos ahora
el pasado… ¡No!... tampoco es que te duelas de las heridas que te dejaron…
heridas que finalmente hoy han cicatrizado y te han hecho grande… te han hecho
fuerte… y se quedaron ahí cinceladas en el alma como prueba fehaciente de que
un día entregaste todo… viviste al límite… ¡amaste!... y entre pensamiento y
suspiro sabes que cada cicatriz te hace más interesante… más bella… más segura
y sobre todo con esa experiencia de no volver a caer… y aprendes de los errores…
y aprendes de las caídas… y te haces más grande y más hermosa… y aunque al
corazón lo has llenado de parches estás lista para continuar… ¡Eh ahí la
grandeza, fortaleza y seguridad de la mujer!... esa mujer que mil veces cae y
se levanta con la sonrisa en los labios… esa mujer que aunque tenga el corazón,
como las mariposas en el aparador, atravesados por el alfiler, sabe que tiene
la confianza y la esperanza de volver a entregarse por entero… pero con más
cuidado… con más experiencia de no volver a errar el camino… ¡Toda tú eres
especial!... toda tú sabes que ha llegado el momento de dejar atrás el pasado
que te hizo caer y llorar y levantarte como toda una princesa y levantar la
frente y decir… ¡Estoy lista!... sacudirte el polvo del ayer y sonreír… que eso
es lo que te hace más hermosa… más feliz… ¿Las cicatrices que te dejó el
ayer?... ¡Esas son tatuajes en el alma!... y te han hecho crecer y llenarte de
fortaleza… ¡Sé esa mujer que el mundo conoce!... ¡Sé esa campeona que siempre
levanta la cabeza y busca la felicidad!... ¡Sé siempre esa hermosa y gran
mujer!...
jueves, 7 de mayo de 2015
UNA CARTA PARA MAMÁ AL CIELO

Y se
va mi pensamiento suavemente hacia el universo…
y justo ahí en donde se unen las estrellas con el cielo, ahí en donde se
forman las nubes en suave terciopelo estás tú… mi dulce madre que tanto añoro y
extraño… a ti que en tus brazos me sueño cada
noche… en esa eterna ausencia de besos… de ternura… del te amo envuelto
en el beso sutil que me hace despertar en medio de la noche y anhelar el sentir
la suavidad de tus manos mesando mis cabellos en esas noches de insomnio en las
que solo vaga mi pensamiento en el ayer cuando te tenía conmigo… cuando aún me
decías cuánto me amabas… y me llenabas de bendiciones… madre… cuánto es el
sentir que me agobia al saber que viene ese día especial en el que vuelan los
abrazos y el corazón se llena del más dulce y sutil sentimiento que enaltece
los sentidos… te extraño madre mía…
extraño tus consejos… tu amor… el ruido de tus zapatos por toda la casa
mientras yo me enrollaba entre las sábanas y no quería despertar…. Te amo madre
mía… déjame ponerme unas hermosas alas de mariposa y volar hacia el confín para
encontrarte en cada estrella y llenarte de besos y de dulce amor… déjame tenerte
un solo instante y llenarte de besos… y déjame soñar que te abrazo fuertemente
y ya no te dejo ir… nunca más madre mía… nunca más… eres ese ser hermoso y
privilegiado que Dios mismo envió a la tierra para llenarnos de amor… y que hoy…
en ángel te ha convertido para bendecirnos desde el cielo… te extraño madre mía…
te amo y solo anhelo la espera de la
noche para soñar contigo y así cristalizar mis ilusiones y sueños…
De mi corazón al cielo... ¡Feliz día de las Madres!
VEN MADRECITA, SIÉNTATE AQUÍ A MI LADO
Ven aquí y siéntate a mi lado,
que quiero que me cuentes aquél viejo pasado… de tus años de juventud, de tus
noches de insomnio cuando a casa no llegaba… del baúl de los recuerdos en donde
guardas un mechón de mis cabellos, los primeros zapatitos y el álbum de las
fotos en donde con gran amor recopilaste
mi infancia… siéntate conmigo mi dulce y amorosa madre, que siento la
necesidad de sentir tus manos mesando mis cabellos… el calor tan dulce y el
aroma perfecto que emana de tu cuerpo… ¡Son tantos los recuerdos! Que me parece
todavía escucharte caminar con tus pantuflas viejas por toda la casa…
recogiendo el tiradero… buscando en qué emplear el tiempo en el hogar… ¡Y son
pocas las horas que descansas!... tal parece que una máquina le da fuerza a tu
cuerpecito que aún cansado recorre de norte a sur los cuartos de nuestro hogar…
y es tan grande el amor que destilan tus ojitos… es tan grande el amor que
envuelve todo tu ser que nunca madrecita hermosa… ¡nunca quiero verte envejecer
ese hermoso corazón que escondes en tu pecho!... ¡Déjame abrazarte mi dulce y
bella madrecita!... ahora seré yo quien abrace todas tus cuitas… me volveré la
luz, la misma que me alumbraba a través de tus ojitos cuando los míos
lloraban!... ¡Déjame decirte un “Te amo”, bajarte rayos de luna que iluminen tu
sendero, decirte cuánto te quiero y besar tu linda frente ¡Cuanto te amo madre mía! y cuánto anhelo tenerte por siempre conmigo... sentir la calidez de tus manos sosteniendo las mías... que tus manos enjuguen mis lágrimas y me arropes en tu regazo como si aún fuera un niño...
¡Te amo mamá!
UNA CARTA PARA MAMÁ
Esta carta te la escribo con el corazón en las manos, con
los ojos llenos de lágrimas por la emoción que me causa el pensar en ti, en lo
maravillosa que eres y lo hermosa que siempre te miras… si me dieran a elegir o
la vida me brindara un deseo, pediría el poder estar a tu lado… pediría el que
estuvieras aquí conmigo llenando mi vida con tu presencia, llenando esos
espacios vacíos que deja el no tenerte conmigo… la vida es difícil madrecita,
muy difícil y más aún cuando no te tengo conmigo, pero te amo ¿sabes? Y daría
todo lo que tengo por poder estrecharte entre mis brazos, por estar en tu
regazo sintiendo el calor de tus manecitas en mis cabellos… hoy la vida me ha
puesto a prueba para ser cada día más fuerte…
sé que los hijos debemos volar,
sé que las madres, como tú, amorosas y buenas tienen que abrir los brazos y
dejarnos ir… ¡pero vieras cuánto nos cuesta alejarnos del hogar… ese hogar
cálido en donde nos sentimos protegidos del mundo… de los males, porque ahí
estás siempre para protegernos… fiera como una leona cuidando a sus cachorros y
amorosa como las mariposas para amarnos… Hoy solo quiero decirte que te amo…
que te extraño y que le pido a Dios con todas mis fuerzas el que siempre estés
conmigo… que tu corazón tan lleno de amor siga latiendo con esa fuerza tan
grande que te caracteriza… y ¡gracias!... gracias madre mía por haberme dado
esta vida mía tan llena de amor…
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